- Aunque México presumió ventas récord a Estados Unidos por 839 mil millones de dólares, la realidad es que dos terceras partes de lo que se exporta tiene componentes extranjeros y no deja ganancia real al país.
- El diputado federal impulsa una iniciativa para obligar a las grandes armadoras a comprarle a proveedores locales a cambio de incentivos fiscales.
- «No podemos seguir siendo solo una mano de obra barata y una zona de tránsito; San Luis Potosí tiene la capacidad de convertirse en un verdadero productor industrial», señaló Valladares.
Ante el riesgo de que la economía nacional siga funcionando únicamente como un taller de ensamblaje para piezas extranjeras, el diputado federal Juan Carlos Valladares Eichelmann presentó en la Cámara de Diputados la iniciativa PROCON-TMEC (Programa Nacional de Integración de Contenido Nacional).
Valladares advirtió que, aunque las cifras de exportación suenan impresionantes —como los 839 mil millones de dólares enviados a Estados Unidos—, la gran paradoja es que apenas una tercera parte de ese valor está hecha con insumos mexicanos. El resto entra de Asia o de otros países solo para ponerse una etiqueta de Hecho en México.
«Eso no es exportar. Eso es prestar nuestra mano de obra y nuestra geografía», sentenció el legislador potosino.
Menos discurso, más apoyos reales
Apoyado en su experiencia como exsecretario de Desarrollo Económico en San Luis Potosí —donde coordinó la llegada de gigantes industriales como BMW y DAIKIN—, Valladares explicó que las pequeñas y medianas empresas (MIPYMES) locales se quedan a menudo fuera de las grandes cadenas de valor porque les faltan apoyos y certificaciones.
Por ello, su propuesta plantea tres soluciones muy claras y sin rodeos:
- Incentivos para los gigantes: Darle beneficios fiscales a las grandes empresas transnacionales que voluntariamente decidan comprarle a proveedores nacionales certificados.
- Dinero y certificación para las MIPYMES: Crear fondos y facilidades de financiamiento (con apoyo de la banca de desarrollo) para que los negocios locales puedan cumplir con los estándares de calidad que exigen las armadoras.
- Defensa ante el T-MEC: Obligar al gobierno federal a llevar esta propuesta como postura oficial en las negociaciones comerciales con Estados Unidos y Canadá, rindiendo cuentas claras al Congreso.
La iniciativa fue turnada para su análisis en la Comisión de Economía.
«Le estamos dando al gobierno la ley que necesita para cumplir lo que ya prometió. No podemos llegar a la revisión del T-MEC solo con discursos; necesitamos leyes que respalden a nuestra gente y a nuestra economía», concluyó