Sin debate, sin posicionamientos fuertes y sin una sola voz que rompiera la inercia, el Congreso del Estado aprobó este día, con 19 votos a favor, la llamada “ley gobernadora”, una reforma que establece que en 2027 únicamente mujeres podrán competir por la gubernatura. La sesión transcurrió con una calma inusual, dejando la sensación de que la decisión ya estaba pactada desde antes y que el trámite legislativo fue solo una formalidad.
Durante la votación, toda la bancada de Morena y la mitad del PAN votaron en contra, aunque sin subir a tribuna ni fijar posturas contundentes. Del otro lado, el aval llegó de manera silenciosa pero efectiva: Mireya Vancini y Aranza Puente votaron a favor, sumándose al PVEM y a sus aliados: Nueva Alianza y Movimiento Ciudadano, quienes “apretaron” el botón sin discusión ni explicaciones públicas.
Lo que más llamó la atención no fue el resultado, sino el ambiente: ningún discurso encendido, ninguna confrontación y cero argumentos a favor o en contra. Todo fluyó como si el tablero ya estuviera acomodado y la votación solo confirmara un acuerdo previamente definido. Para muchos, la votación dejó más dudas que certezas y reforzó la percepción de que la “ley gobernadora” ya tenía luz verde.
Así, sin ruido ni resistencia visible, el Congreso aprobó una reforma que marcará el proceso electoral de 2027, en una de las votaciones más tersas y predecibles de los últimos años. La política avanzó en silencio… pero el debate apenas comienza fuera del recinto legislativo.