- Por: Isabel Segura
El gobernador de San Luis Potosí, Ricardo Gallardo Cardona, aseguró que la reciente reforma electoral aprobada por el Congreso del Estado no responde a intereses partidistas ni pretende favorecer a algún perfil político rumbo a 2027, sino que busca dar cumplimiento a un mandato legal que permanecía pendiente desde el proceso electoral de 2021.
Durante una entrevista en Ciudad Valles, el mandatario afirmó que la polémica generada en torno a los cambios en materia de paridad y alternancia de género ha sido distorsionada por el ambiente de campañas anticipadas, lo que ha llevado dijo, a lecturas políticas que se alejan del fondo jurídico de la reforma.
Gallardo Cardona sostuvo que el eje central de la modificación es atender una obligación que correspondía al Consejo Estatal Electoral y de Participación Ciudadana (Ceepac), derivada de resoluciones judiciales emitidas tras el proceso anterior, las cuales establecían criterios claros en materia de paridad que no fueron aplicados en su momento.
En ese sentido, rechazó que se trate de una reforma “hecha a modo” o diseñada para incidir en la próxima sucesión gubernamental, y subrayó que se trata de la aplicación tardía de reglas que ya existían. Incluso, afirmó que si dichas disposiciones se hubieran implementado desde 2021, él mismo no habría llegado a la gubernatura.
Ante las críticas de actores políticos que consideran que la reforma podría beneficiar a determinadas fuerzas partidistas, el gobernador recordó que cualquier inconformidad puede ser canalizada por la vía legal mediante impugnaciones ante los tribunales electorales, y enfatizó que la validez de la reforma no depende de acuerdos políticos, sino de su sustento jurídico.
Finalmente, precisó que la reforma no impone que las gubernaturas deban ser ocupadas exclusivamente por mujeres, sino que establece un esquema de alternancia de género, en un estado que ha sido gobernado casi 80 años de manera consecutiva por hombres, como parte de un esfuerzo por avanzar en la equidad política.