El diputado Luis Fernando Gámez Macías, presidente de la Comisión de Vigilancia de la Función de Fiscalización consideró presentar un Informe del ayuntamiento de la capital, como un balance de cinco años no es un «pase automático» a la gubernatura del estado, y representa una desconexión total con la realidad que viven a diario miles de familias potosinas en las colonias y barrios de la ciudad.
Dijo que “gobernar la capital por dos periodos consecutivos no otorga ningún boleto para aspirar a algo más, el único boleto que existe se gana con obras terminadas, servicios de calidad y cuentas claras, no con actos de autopromoción política”.
Salir a admitir públicamente que hay obras detenidas por parálisis administrativa y excusarse en licitaciones tras cinco años en el cargo, no es un argumento de gestión, es la confesión explícita de un gobierno ineficiente.
En su calidad de presidente de la Comisión de Vigilancia de la Función de Fiscalización, el diputado enfatizó que desde el Congreso del Estado se ejercerá una revisión rigurosa, imparcial y técnica sobre el uso de los recursos públicos de los 59 municipios.
Asimismo, cuestionó la narrativa triunfalista con la que el edil pretende dar por resuelta la crisis del agua en la ciudad, recordando que los reclamos por cobros desmedidos, desabasto y la falta de soluciones de fondo a través del INTERAPAS siguen siendo la constante en las calles.
»Resulta inadmisible que, mientras la gente sigue pagando por pipas y padeciendo baches y falta de alumbrado, el presidente municipal esté concentrado en contar votos y tejer alianzas de cúpula para el 2027. San Luis Potosí no necesita comisarios ni administraciones a medias; necesita un gobierno que cumpla lo que promete”, dijo.
El Poder Legislativo de San Luis Potosí refrendó su compromiso institucional de velar por la correcta aplicación del gasto público, garantizando que la fiscalización se aplique con todo el peso de la ley, sin distingos ni condescendencias políticas.